Corría
el año 2012 y estaba ajustando los
últimos detalles de la presentación
del libro
Estado Transitorio que se presentaría en agosto cuando,
literalmente,una perrita escuálida se
cruzó en mi camino en un barrio pituco,
de la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Como dice
Godard en Adiós al Lenguaje, cuando un perro te mira a los ojos...
O
como dice otro gran poeta argentino y
"¿cómo no sentirme así si ese
perro sigue allí?". Alguien me ayudó recogerla...
A
partir de ahí empecé a asistirla.
Hoy con unas cuantos kilos de más
y
también alegrías (aunque no perdió un dejo de tristeza en su mirada) es
una de las protagonistas de Días de Perra. La llamamos Pedra.

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